Marlboro alcanza la estación del vapor

El productor de cigarrillos Philip Morris ha gastado en los diez últimos años 5.300 millones para virar su negocio al vapeo

El calentador IQOS de Marlboro
El calentador IQOS de Marlboro. /MARLBORO

“La única manera de eliminar completamente el riesgo que provoca fumar es no empezar a hacerlo y, en el caso de los fumadores actuales, la mejor opción es dejarlo. Sin embargo, para aquellos fumadores que tienen la intención de seguir fumando, nuestro objetivo es ofrecer alternativas libres de humo”. Para Tommaso Di Giovanni, director de comunicación mundial de Philip Morris, resulta muy sencillo resumir las nuevas líneas de negocio del gran productor de cigarrillos, entre ellos los de Marlboro. El italiano tiene claro que “los cambios necesitan su tiempo y, por ello, no podemos dejar de vender cigarrillos porque nuestros competidores están ofertando este producto y la gente seguiría fumando”, recoge Voz Populi. Ahora bien, el transalpino no deja de tener presente lo que se trata de una auténtica máxima para la gran corporación que en este segundo trimestre del año facturó casi cerca de 1.900 millones de euros.

Y es que en Phillip Morris lo tienen muy claro. Saben que no hay futuro sin salud y que esta queda seriamente dañada con el tabaco. Es por ello, por lo que en los últimos diez años el también fabricante de Chesterfield  ha gastado en torno a 5.300 millones de euros para virar al vapeo, una actividad a la que otorga más porvenir y por la que incluso levantó en 2009 una de las joyas de su corona. ‘El Cubo’ (The Cube) es un centro de innovación ubicado en Neuchatel (Suiza) en el que 450 investigadores analizan las alternativas de negocio al cigarrillo. Y al final han llegado a la conclusión de que nada mejor que los dispositivos electrónicos.

Y todo, sin renunciar a la variedad. Porque es que lo cierto es que Phillip Morris está ofreciendo hasta cuatro posibilidades a aquellos fumadores que quieren buscar alternativas: dos con tabaco y dos que simplemente contienen nicotina. Y todo, después de haber lanzado al mercado un calentador que opera aumentando la temperatura de las unidades de tabaco que se introducen en el dispositivo y que funciona merced a una batería similar a la de los móviles inteligentes. El cacharrito se llama ICQOS y ya va por la tercera versión, lo que en la compañía celebran como un verdadero éxito.

Diseñado en Suiza y fabricado en Malasia, le avalan las cifras: es usado por diez millones de usuarios en todo el mundo y así no es de extrañar que en España hayan sido comercializadas 200.000 unidades en los últimos tres años.

Pero es que aparte, en este pasado mes de diciembre Phillip Morris abonó 12.800 millones de dólares (unos 11.227 millones de euros) por el 35% de Juul, una empresa de Silicon Valley, fundada en 2015, que con su cigarrillo electrónico ha causado sensación en el mercado. De hecho, este dispositivo copa el 75% del mercado estadounidense con unas ventas que aumentaron más de un 600% en 2017.

El caso es que Marlboro no quiere dejar pasar ningún tren y que se ha dado cuenta de que sólo en la estación del vapor parece que podría seguir teniendo ‘combustible’ esa otra locomotora que creó y que hasta ahora se nutre únicamente de sustancias tóxicas y adictivas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here