junio 21, 2021

El Vapeador.es

El primer diario de vapeo en Castellano

7 «normas de etiqueta» para los vapeadores

En la actualidad, los usuarios de vaporizadores personales (vapeadores), nos encontramos en el centro de la palestra en todos los aspectos. Seguimos en el punto de mira de políticos en cuanto a posibles nuevas normas o restricciones, como la próxima TPD3 que se avecina. También somos objetivo del Big Pharma y los lobbys tabacaleros, pues siguen viendo peligrar sus negocios si llegásemos a erradicar el tabaquismo, de ahí sus continuas campañas de desinformación.
Por último, y no menos importante, el actual estado de pandemia mundial que vivimos, hace que todas las personas de a pie nos vean como un potencial peligro de contagio de COVID-19. Esto se debe a la sobreinformación que hemos recibido de la vías de contagio, los mecanismos de contagio por aerosoles, el vehículo que puede suponer el humo del tabaco….

Por ello, es necesario que con todos estos ojos puestos sobre nosotros, seamos ahora lo más respetuosos posible y tengamos un comportamiento ejemplar cuando usamos nuestros vaporizadores. Con ello conseguiremos que, en primer lugar se nos considere por nuestros entornos respetuosos y considerados con la situación actual. Esta etiqueta se haría extensible a todas las personas vapeadoras. En segundo lugar, un comportamiento ejemplar normalizaría socialmente el vapeo y es un potencial apoyo en posible futuras luchas a favor del vapeo.
Estos simples consejos o «normas de etiqueta» que os proponemos son fáciles de aplicar podrían suponer un inmenso apoyo.

1º Pide permiso a tu entorno para vapear.
Sea cual sea la situación y el lugar, nunca está de más ser cortés con las personas con las que nos encontramos reunidos. En nuestros círculos habituales ya conoceremos la postura de todas personas, es obvios que ese caso, no sería necesario.

2º Ten en cuenta el olor de tu vapor.
Especialmente si vapeas en lugares cerrados. Si usas tu vaporizador en espacios cerrados, piensa que ciertos aromas como tabaquiles o determinados postres, no resultan agradables a todos. Quizá en ciertas situaciones es mejor que elijas un líquido con menor potencia de sabor, para generar aroma ambiental más bajo.

3º Antes de viajar, investiga la situación del vapeo en tu destino.
En primer lugar, para evitarte sorpresas o problemas legales. Pero fundamentalmente, para no generar situaciones que puedan ser incómodas para ti y quien esté a tu alrededor. Por ejemplo, Reino Unido es un país pro-vapeo que permite usar nuestros dispositivos en un gran parte de su restauración. Pero si observas, los dispositivos usados por la mayoría en estos ambientes son de baja emisión de vapor, por lo que no si usas un dispositivo de alto rendimiento, probablemente generes un situación incómoda y embarazosa.

4º Informa y educa amablemente.
Puedes encontrarte con diversas personas que, por puro desconocimiento, te avasallen a preguntas que puedan resultarte pesadas de responder. Intenta hacerlo de forma amable, sencilla y abierta, no sabes si esa persona puede ser un próximo vapeador. Crea aliados y buena imagen del vapeo siempre que tengas oportunidad.

5º Se empático.
Reserva las grandes vaporadas para espacios abiertos y con distancia entre personas. Si estas vapeando, por ejemplo, en una terraza de un bar, controla temporalmente hacia donde se dirige tu vapor y si puede molestar a otros clientes. Si es así, pide disculpas y cesa tu actividad o trasládate a otra zona donde no molestes, vapea y luego vuelve a tu mesa. Con la situación actual, toda precaución es poca.

6º No vapees cerca de niños.
Además de por motivos sanitarios, quizá sus padres lo consideren un gesto igual a fumar. Tampoco debes olvidar que los niños aprenden por imitación, por tanto, si eres padre, reduce en todo lo posible vapear delante de ellos.

7º No practiques el «vapeo ninja»
Todos, en alguna ocasión, lo hemos hecho o, al menos, intentado. Pero ten en cuenta que si un lugar tiene prohibición de vapear, lo sensato es respetarla. Saltarse esta restricción con la situación de pandemia agrava tanto la respuesta de quien te rodea como la posible consecuencias legales, si las hubiera. Además afecta en cierto modo a la reputación del conjunto de vapeadores.