enero 24, 2021

EL Vapeador.es

El primer diario de vapeo en Castellano

La «Niebla mental»: Otra enfermedad para mermar a los vapeadores

Una de las estrategias más usadas para atacar al vapeo en los últimos años ha sido el atribuirle trastornos o enfermedades «exclusivas»

Neumonía lipoidea, EVALI y ahora, la temible «Niebla Mental». Seguro que las dos primeras ya las conoces de sobra, enfermedades que sea atribuyeron a vapear de manera «ipso facta» en los años 2013 y 2019, respectivamente. Pero, ¿Qué es la niebla mental? Según diversas y recientes publicaciones consiste, a grandes rasgos, en la sensación de no estar consciente al cien por cien, y una dificultad mayor de lo normal para concentrarse en actividades que requieren un cierto esfuerzo mental. Por su descripción podrían venir a nuestra mente otras muchas enfermedades / trastornos como el déficit de atención o la hiperactividad, pues este es el principal rasgo característico de ambas. Como sabemos, las causas de estas son por el momento una incógnita.


Pero no, la niebla mental, según Dongmei Li, del Centro Médico de la Universidad de Rochester en Estados Unidos. Según la mayoría de artículos, el citado investigador ha sido el primero en detectarla en humanos, porque previamente ya se había detectado en animales. En ambos casos, asociado al vapeo de manera clara y unívoca siempre según estas incipientes noticias.
En este artículo no vamos invertir tiempo en desmontar esas falacias, pues quien se haya topado con una de estas puede ver inconsistencias como la ausencia de citas a fuentes originales o publicaciones científicas que las apoyen. Por otro lado está la continua insistencia perniciosa de usar a los menores como elemento para crear aún más alarma.
En concreto, en esta serie de noticias observamos el patrón de introducir a los menores como población que sufre más fuertemente los efectos de la «niebla mental» y, de manera casi subliminal que los menores están cayendo en «las garras del vapeo».

No olvidemos que este fenómeno de «niebla mental» está siendo atribuido también a enfermos de COVID con persistencia del virus en su organismo. En este caso se vincula no con el virus en si mismo, sino con la situación de estrés postraumático (tanto físico, por los tratamientos, como psicológico, por la situación vivida por el paciente, el miedo generalizado en la pandemia, etcétera)

Por último, la intención más clara compartida por todos estos artículos es la de seguir uniendo el vapeo, al tabaco, pues en todos ellos podemos encontrar afirmaciones como «Ambos estudios muestran que las personas que fuman y vapean, sin importar la edad, son más propensas a experimentar dificultades para concentrarse» cuando son decenas los estudios que demuestran que vapear no tiene nada que ver con fumar. Puedes consultar los principales en este artículo.

Esperamos que este artículo os sirva para estar prevenido, porque parece ser solo el comienzo de otra ola de ataques con «las enfermedades del vapeo»