abril 22, 2021

El Vapeador.es

El primer diario de vapeo en Castellano


La aprobación de este documento legislativo ha tenido como consecuencia la confirmación de las acciones ya emprendidas por gigantes de la paquetería como UPS y FedEx, el cese inmediato del transporte de mercancías relacionadas de cualquier forma con el vapeo. 

El tejido comercial del vapeo, al igual que el resto de la economía mundial, se está viendo afectada por la situación generada por la pandemia. A esta afección, se le suma el gran golpe que ha dado el gobierno estadounidense.

El pasado mes de diciembre el Congreso norteamericano logró que el entonces presidente Donald Trump firmara un acto constitutivo de más de 5.000 páginas y con temáticas variadas. Entre ellas destaca el ‘PACT act’ (Prevent All Cigarette Trafficking), que ataca directamente el envío comercial de cualquier tipo de dispositivo de vapeo. 

A este acto se sumó, la modificación hecha al acto ‘Jetkins’ de 1949, el cual prohíbe la venta de productos de tabaco a menores de edad, exige una serie de requerimientos legales adicionales a los vendedores en línea.

Complejas condiciones para la venta en línea

Tras la firma del acto constitutivo, el pasado 21 de Diciembre, comenzó la cuenta atrás de los 120 días de plazo establecidos para que entre en vigor su aplicación. Este es el tiempo que tienen todos los comerciantes en línea para realizar la compleja y extensa lista de trámites legales y burocráticos para poder servirles productos a sus clientes. Algunos de ellos son:

  • Verificar la edad del comprador a través de una base de datos pública. Ya no es válido el clásico banner o pop-up de confirmación de edad.
  • Usar un servicio de mensajería privado que exija la firma de un adulto para su entrega. Teniendo en cuenta que los principales ya han comenzado a cesar el servicio.
  • Registrarse ante todas las administraciones de impuestos donde la compra se lleve a cabo, tanto estatal como local.
  • Registrarse ante la ATF (The Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives) y el fiscal general de EE. UU.
  • Retener y pagar todos los impuestos locales y estatales aplicables, incluyendo tarifas adicionales por las ventas. Lo que repercutirá en un aumento o inflación de los precios, reduciendo su accesibilidad por las economías más débiles, las cuales han crecido durante la pandemia.
  • Mensualmente deberán enviar una lista detallada de cada venta que incluye: nombre y dirección del comprador, cantidades y tipo de producto vendidos, nombre, dirección y teléfono de la persona que realizó la entrega al destinatario.

Todo ello genera un mapa detallado al milímetro desde la entrada o fabricación de un producto de vapeo en el país hasta que llega al cliente. Esto podría llegar a tener implicaciones legales hasta para el propio trabajador de la empresa mensajería que deba realizar una entrega.
Todo este compendio de nuevos trámites ha llevado a muchos tiendas finales a abandonar el negocio debido a sus implicaciones económicas, administrativas y laborales. Quienes no cumplan con la nueva normativa podrán ser sometidos a cuantiosas multas o incluso a pagar hasta 3 años de prisión.

Ruptura total de la cadena

Empresas como Fedex, USPS y UPS han anunciando el cese total de envíos de productos de vapeo porque a partir de los primeros días de marzo porque prefieren evitar cualquier tipo de inconvenientes legales. Y ellos solo han sido los primeros. Esta lista no para de crecer.

Los envíos de los fabricantes a los distribuidores o, incluso, directamente a las tiendas afectado también. Esto se debe a la confusión que han causado las decisiones de las empresas de mensajería, las desorbitadas sanciones económicas que puede haber y la casi inexistente logística de hacer envíos de grandes cantidades de producto, fuera de las empresas antes citadas.

Por otra parte, el procedimiento que debe realizarse obligatoriamente a partir del 26 de abril de 2021 para que los envíos sean posibles supone un elevado desembolso, es tedioso e considerado innecesario. A este nivel, la fórmula legal aprobada convierte a fabricantes y distribuidores en un «órgano recaudatorio» ya que ellos deben gestionar el cobro y entrega al gobierno central de los impuestos de sus ventas en los distintos estados. A esto se le suma las diferentes tasas que aplicarán cada uno de ellos. Esto implica un gasto adicional considerable en las áreas administrativa y contable, pues no tienen más alternativa que cumplir con la asfixiante norma.

El intento de apuntillar al sector

Lo único que queda por hacer es esperar y estudiar el siguiente movimiento por parte del colectivo de los comerciantes finales, quienes han sorteado muchos obstáculos que las entidades gubernamentales les han ido imponiendo. Sin embargo, con la coyuntura mundial girando en torno a la pandemia, los “vapemail” se convirtieron para miles de estadounidenses en la única opción para continuar vapeando y poder mantenerse sanos y salvos en casa. 

Otro grupo que se ve directamente amenazado es el de los usuarios de cannabis medicinal. La medida compromete el acceso a insumos indispensables tanto para la fabricación como para el uso por parte del paciente de cannabis, por se estos insumos asociados también al vapeo en muchos casos.

Esto probablemente haga que los pacientes que se vean sin insumos, tengan que recurrir al mercado negro para conseguirlos, con los consiguientes riesgos añadidos para su seguridad y salud.