abril 17, 2021

El Vapeador.es

El primer diario de vapeo en Castellano

¿Desconocimiento o falta de rigor? Respuesta a Lucía Sicre

Desde este medio no es habitual que demos repercusión a la noticias falsas o que fomentan la desinformación hacia el mundo del vapeo. Pero hoy, creemos que merece hacerse una excepción. Hemos recibido este artículo publicado en la web de Telecinco y elaborado por la colaboradora Lucía Sicre. Que este artículo haya sido publicado en una web que, en los últimos meses, ha recibido más de 42 millones de visitas, lo hace merecedor de, al menos, una respuesta.

Presuponemos que la autora no ha obrado de mala fe en la elaboración, si no que para ella ha sido «uno más». A pesar de ello, la cantidad de información alarmista y obsoleta que contiene, en tan poco espacio es alarmante. Si pasamos por alto nimiedades como que con los supuestos nombres a los que se conoce al vapeo, no son conocidos ni por la mayoría de profesionales o inducen a la confusión con otros dispositivos similares; que califica al vapeo como una «moda» cuando desde hace años se está luchando por que se reconozca (y ya se ha hecho en algunos países como Reino Unido, Francia, Finlandia…) como una terapia de reemplazo de nicotina para dejar de fumar o que se atreve a afirmar que las supuestas sustancias que contiene el vapor (técnicamente aerosoles) dañan los pulmones, el corazón etc… Pasando esto por alto, hay dos puntos clave que creemos, debe rectificar sin lugar a dudas.


LA NICOTINA

«Los cigarrillos electrónicos suelen contener nicotina y otras sustancias adictivas»

Esta afirmación es completamente falsa. En primer lugar, más del 90% de los líquidos del mercado se venden SIN nicotina dada la regulación europea que entró en vigor en nuestro país el 9 de Junio de 2017. El usuario puede elegir si añade o no nicotina. Según esta legislación (TPD) no pueden contener nicotina envases superiores a los 10ml. Y estos, a su vez, no pueden contener concentraciones a 20mg/ml. Esta legislación también deja claro que no se permite añadir ningún otro tipo de sustancia que salga de la habituales (Glicerina, Propilenglicol o alternativas a este, Agua Bidestilada y aromas alimenticios. Estos últimos con ciertas regulaciones específicas)



«La presencia de nicotina afecta al desarrollo cerebral en lo más jóvenes y, usada en el embarazo, puede provocar nacimientos prematuros y bajo peso del bebé al nacer. En general, la nicotina afecta a nuestra salud pulmonar y aumenta el riesgo de sufrir cáncer, así como enfermedades cardiovasculares. «

Ante tales afirmaciones solo podemos recomendar que para informar sobre el vapeo durante el embarazo, por favor, lea este artículo. La nicotina NO ES CANCERÍGENA. No lo decimos nosotros, lo dice la OMS (Organización Mundial de la Salud). En cuanto a la afección de la nicotina en el desarrollo cerebral de los más jóvenes, no existen pruebas empíricas (al menos, conocidas por nosotros) si no que se existen estudios de inferencia. Por cuestión ética, estos experimentos no deben ser realizados. En general, la única afección que produce la nicotina sobre nuestro organismo, en concentraciones normales en el vapeo, es una leve adicción. Nada más.


Los productos químicos saborizantes añadidos pueden resultar tóxicos. Por ejemplo, el contenido en diacetilo se ha relacionado con una enfermedad pulmonar grave llamada bronquiolitis obliterante. Si el líquido se sobrecalienta o no alcanza el elemento calefactor, puede producirse formaldehído, una sustancia causante de cáncer.

En el año 2014, el Dr. Farsalinos publicó este artículo en su sitio. Este artículo corrió como la pólvora, y, tanto empresas como consumidores comenzaron a tomar conciencia del peligro de ambas sustancias. En menos de 1 años, los principales fabricantes de aromas usados en el vapeo (TFA y Capella) reformularon todos sus aromas que las contenían para excluirlos. Ambos crearon etiquetados específicos para indicar la ausencia de estas sustancias. En primera instancia, los consumidores fueron los que apartaron de sus cestas de la compra y señalaron marcas que contenían dichos productos. A día de hoy, es difícil encontrar líquidos en el mercado que contengan dichas sustancias, y si las contienen, son en las concentraciones permitidas por la legislación anteriormente mencionada.

Podríamos profundizar y matizar muchos más aspectos de este artículo, pero creemos que estos son los fundamentales para que se de una rectificación de la publicación.

Esperamos que este artículo llegue Lucía Sicre y tenga a bien entenderlo como una invitación a la corrección con datos veraces y actuales. También aprovechamos para ofrecer nuestro apoyo y/o asesoramiento en cualquier ámbito del vapeo que pueda necesitar para futuros trabajos.