diciembre 2, 2021

El Vapeador.es

El primer diario de vapeo en Castellano

En primer lugar vamos a conocer un poco sobre esta sustancia. La nicotina es un compuesto orgánico, un alcaloide encontrado principalmente en la plata del tabaco. Esta planta presenta una alta concentración de nicotina en sus hojas llegando esta a constituir hasta un 5% del total del peso de la planta. En el tabaco seco, la nicotina representa entorno a un 3% del peso del mismo. Esta se sintetiza en las zonas de mayor actividad de las raíces de las plantas del tabaco y es transportada por la savia a las hojas verdes. El depósito en la hojas se realiza en forma de sales de ácidos orgánicos.

Tras esta breve introducción, veamos algunas de la afirmaciones más comunes y que hay de verdad en ellas:


«La nicotina solo se encuentra en el tabaco»


FALSO. La nicotina se suele encontrar en las plantas de la familia de las solanáceas, como pueden ser los pimientos, tomates, patatas, berenjenas, en muy bajas concentraciones. También se encuentra presente otro tipo de plantas, en cantidades aún más marginales como son la coliflor, la pimienta verde o el té negro. En contra de la creencia popular, la nicotina no está presente de forma exclusiva en el tabaco, aunque si es cierto que solo esta planta la tienen en concentraciones suficientemente abundantes como para poder extraerla y refinarla. Aquí puedes conocer más sobre este proceso. A pesar de ello, la nicotina también puede ser sintetizada en laboratorio, pero por el momento, el proceso es demasiado caro como para sustituir a la que tiene su origen en el tabaco. La primera vez que la nicotina se aisló en un laboratorio fue en el año 1828 por Wilhelm Heinrich Posselt y Karl Ludwig Reimann en Alemania quienes la consideraron un veneno.



» La nicotina es venenosa» o su variante «La nicotina mata»


INEXACTO. La nicotina, como prácticamente cualquier tipo de sustancia, sea natural o no, en altas concentraciones puede producir grandes daños para el ser humano o incluso la muerte. Y esa es la clave, la concentración y cantidad a la que nos exponemos. Para tener referencia un adulto de unos 80kg de peso debería ingerir 2.500mg de nicotina en un tramo de tiempo inferior a 10 minutos para que está pudiera ser letal.

«La nicotina (al fumar) es relajante»


FALSO. La nicotina es un estimulante. Fisiológicamente, aumenta al frecuencia cardiaca, estimula el sistema nervioso llevando a un estado de «alerta» y por tanto, algunos consumidores pueden reportar un sensación de elevación del estado de ánimo.

La creencia de que la nicotina es relajante proviene de los propios fumadores. El síndrome de abstinencia (conocido como «mono») produce, según su grado, nerviosismo, irritabilidad, ansiedad… En casos muy extremos, puede producir, taquicardia, sudoración elevada, temblores… Al administrar la dosis de tabaco (no solo nicotina, sino las más de 400 sustancias que contiene el cigarrillo) al cuerpo, este calma rápidamente estos síntomas y, por tanto, produce una sensación de relajación. Este fenómeno y el posterior comportamiento asociado, que son ciclos naturales de las adicciones, es que ha hecho que se extienda esta creencia.

«La nicotina es cancerígena»

FALSO. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) «La nicotina es un compuesto químico común que se encuentra en la planta del tabaco, cuyo efecto es generar adicción al tabaco pero no provocar cáncer directamente. Es más probable que una persona con adicción siga exponiéndose a los carcinógenos del tabaco, tanto fumado como sin humo.

La nicotina, en las dosis que contienen, por ejemplo, los tratamientos sustitutivos con nicotina, pueden reemplazar gradualmente la necesidad de nicotina de los fumadores de cigarrillos y minimizar su exposición a los carcinógenos y demás sustancias tóxicas del humo del tabaco. Por lo tanto, la nicotina médica es una buena alternativa a los productos del tabaco. Los tratamientos sustitutivos con nicotina (como los chicles y los parches) figuran desde 2009 en la lista modelo de medicamentos esenciales de la OMS.»