abril 22, 2021

El Vapeador.es

El primer diario de vapeo en Castellano

Portugal y la discriminatoria tasa a los e-liquids.

Representantes de APORVAP, la Asociación Portuguesa de Vaporizadores, presentan en el Parlamento un extenso informe con la demanda por una tributación justa y equitativa a los líquidos para vapeo

En 2015, el estado portugués introdujo un nuevo impuesto a los líquidos destinados para los vaporizadores personales. Este impuesto grava con 3 € cada 10 ml. Antes de la entrada en vigor de esta reforma, Portugal contaba con más de 500.000 usuarios y entorno a 400 empresas que generaba alrededor de unos 1.500 puestos de trabajo directos dentro de la industria. APORVAP (Asociación Portuguesa de Vapeadores) estima que este número, tras las introducción de esta tasa, se ha reducido a la mitad a día de hoy.

La pasada semana, dicha asociación presentó al parlamento del país un informe con un completo anexo de recopilación de estudios, pidiendo una tributación “justa y equitativa” de los e-líquidos. Este informe fue elaborado con el apoyo de UPEV. El principal argumento utilizado en este informe es que el gravamen a los cigarrillos tradicionales tiene un doble objetivo, tanto fiscal como sanitario, cosa que los líquidos para vapeo no debe suceder al no suponer un riesgo elevado para la salud como muestran numerosos estudios.

Cristiano Batista y Didio Silvestre, presidente y vicepresidente de APORVAP, defiende que se deben establecer impuestos a lo líquidos que contienen nicotina, pero de forma racional, reflejando la realidad de cada producto, «para evitar consecuencias indeseables, sin comprometer los objetivos de salud del estado».

Por tanto, piden una reducción de la fiscalidad de estos productos, de 3 € a 0,1 € por cada 10 ml con nicotina, con el compromiso de invertir al menos el 50% de este valor en «investigación científica nacional» sobre el uso de los vaporizadores para arrojar la máxima evidencia científica sobre estos productos.

Según la asociación, alrededor del 80% de los fumadores en Portugal les gustaría cambiar a los cigarrillos electrónicos. Sin embargo, explican que la tasa de éxito no superaría el 3%, el impuesto que se aplica actualmente en el país encarece los líquidos por encima de los cigarrillos. Mientras que el tabaco ronda una media de 5€ por cajetilla, los líquidos oscilan entorno a los 8€ por 10ml.

Una política de precios excesivos, que va acompañada de la prohibición de comprar productos de vapeo en comercio on-line, sumada a la prohibición de compra también en cualquier otro país. Recordemos que la TPD prohíbe la venta transfronteriza, no así la compra.

Esta es la realidad de Portugal, un país en el que cada año mueren más de 12.000 personas «solo» por las consecuencias directas del tabaquismo.