abril 22, 2021

El Vapeador.es

El primer diario de vapeo en Castellano

Vapear en el puesto de trabajo. Las claves para debatirlo

Seguramente hayas visto películas en las que es habitual encontrarse con escenas de fumadores en sus propios lugares de trabajo, cosa que ha día de hoy es impensable. Sin embargo, esta escena hace unos años, era más común de lo que imaginamos. Lo habitual era encontrar a personas fumando en aulas universitarias, cafeterías y bares e incluso, si nos remontamos a años 70, tu propio médico, te podría estar aconsejando como dejar de fumar, mientras daba profundas caladas a su cigarrillo.

El cambio en los hábitos y tendencias, hacen que estas escenas en tanto en la realidad, como en la ficción estén casi extintas. Ahora comienza a ser una tendencia creciente ver estas mismas estampas repetidas, pero sustituyendo el cigarrillo por el vaporizador personal.

Hoy día existen empresas que permiten a sus empleados vapear sin restricciones mientras desarrollan las labores propias de su puesto. Pero también hay organizaciones que los prohíben terminantemente, alegando las mismas políticas para la prohibición que las del tabaco; aunque en términos salubres y legales son prácticas diferentes.

Desde El Vapeador.es, proponemos unas pautas a tener en cuenta por la empresas para tomar la una postura frente a esta realidad de una manera lo más locuaz posible. Estas pautas son:

1. Conocer la legislación

Hacer uso del amparo legal es lo más importante, tanto para la empresa como los trabajadores, con el fin de evitar daños económicos y de imagen que puedan venir asociados a las actividades que puedan desarrollar sus empleados en el lugar de trabajo. Así mismo, también esta legalidad asegura al empleado no poner en riesgo su puesto dentro de la empresa.

Por el momento, en España el uso de vaporizadores está permitido en todos los lugares salvo colegios, hospitales, unidades de transporte público y edificios de la administración pública. Técnicamente, no está permitido de manera explícita, pero al si estar contemplados los lugares de prohibición, se deduce permisión en los que no sean estos lugares restringidos.

Sin embargo, se espera una nueva ley de tabaco que será más estricta en ese sentido. Este proyecto ha recibido críticas desde el inicio y los empresarios del sector creen que es injusta, por tratar de equiparar de manera más estrecha aún el vapeo al tabaco.

En lo que el aspecto laboral respecta, vapear está permitido en cualquier oficina, salvo que la normativa interna dictamine lo contrario o estipule las normativas para hacerlo, lo cual nos lleva al siguiente punto

2. Enterarse si en la empresa hay “vapeadores”

Que no los hayas visto haciéndolo, no significa que no lo hagan. Se estima que en España hay más de medio millón de usuarios de cigarrillos electrónicos, y cada año se suman más gracias a la eficacia que han ido demostrando sobre su papel en abandonar el tabaquismo.

Conocer los hábitos de los empleados puede ser un excelente primer paso para crear una normativa interna en la empresa si así se desea. Con solo hacer una encuesta se puede tener la información necesaria. Esta será una potente herramienta para elaborar dicha normativa de forma que no afecte de manera negativa al ambiente de trabajo y la motivación de los trabajadores.

3. Informar verazmente

Todo lo relacionado con el mundo del vapeo debe ser informado a todos en la empresa. Las correctas formas de uso, los beneficios y posibles riesgos, las normativas legales nacionales y regionales, así como las internas de la empresa. Este proceso, además de tener el potencial de generar un ambiente empático entre los empleados, ayudará a directivos y dueños a ampliar su visión sobre el vapeo, pues de no ser estos vapeadores, es probablemente que su conocimiento sea muy limitado y condicionado por las tendencias de cada momento en los medios de comunicación.

Los grandes empresarios de esta industria piden normas que sean basadas en ciencia y no en creencias, una filosofía que se puede aplicar a lo interno de las empresas al momento de difundir información relacionada con esta práctica.

4. Evitar los “vapeadores pasivos”

Algunos consideran que “vapear” es igual que fumar, así que no quieren estar expuestos al vapor, lo cual es completamente respetable.

Lo más recomendado es que solamente esté expuesto vapor, quien lo usa y quien decide compartir espacio con la persona al momento de vapear, esto incluye compañeros de trabajo, proveedores, clientes, entre otros. Esto es una cuestión de respeto y cortesía.
A pesar de esta recomendación, los vapeadores, no debemos olvidar y saber defender el hecho científico que demuestra que no existe el vapeador pasivo, siempre con argumentos y sin tratar de imponer esta postura.

5. Perder miedo a lo E-liquids, especialmente a los de CBD y otras esencias “exóticas”

Si vapear está permitido, entonces los diferentes e-liquids y esencias lo están también, esto incluye algunos tan controversiales como los de CBD. Aunque existe un miedo o estigma al respecto, los líquidos con CBD están libres de THC y, por tanto, de sus efectos psicotrópicos, por lo que esta esencia en especial no compromete el juicio ni las habilidades de quien la inhala.

Lo mismo ocurre con otras esencias de sabores tales como los NET (Extractos Naturales de Tabaco), que diversos estudios indican que aunque comparte el mismo olor presentan los mismos efectos que vapear cualquier otra sustancia aromatizante. Cierto es, y esto debe ser una práctica deferente por parte del vapeador, que el aroma de su vapor, suele resultar demasiado similar al cigarrillo, y por tanto, puede ser muy molesto para los no fumadores.

Si eres empresario, considera estos tips para estar por delante de cualquier posible situación o conflicto que pudiera surgir a este respecto. Si eres vapeador, recuerda que el vapeo es una práctica muy reciente y que existe mucha desinformación, se comprensivo y asertivo con quien pudiera incomodarse con su práctica y trata de ser dialogante e informativo.