diciembre 2, 2021

El Vapeador.es

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Vaporizadores desechables – ¿Involución o revolución?

Una de la características más atractivas en los dispositivos, para lo usuarios medios y avanzados de vaporizadores es la posibilidad de reutilizarlos, bien sean mods (especialmente de baterías intercambiables) o atomizadores reparables, los cuales ofrecen una mayor personalización en la experiencia, además de suponer un coste muy bajo dada su larga vida útil. Se podrían considerar incluso, una inversión. Algunos pueden suponer un desembolso medio / alto en el momento de la compra, pero si hacemos un buen mantenimiento, son especialmente rentables.

Sin embargo, este último año, se ha hecho evidente el aumento de la demanda de dispositivos desechables. La lógica nos lleva a pensar que este aumento viene de la mano de nuevos usuarios; pero esta idea es parcialmente errónea. Se estima, que los usuarios de desechables en España rondan el 70% y de este porcentaje el 45% son usuarios avanzados. Estos usuarios recurren a este tipo de dispositivos para momentos puntuales como los trayectos en coche, espacios cerrados para un vapeo discreto…


El incremento del interés en estos dispositivos responde a varios factores, entre los que destacan las bajadas del precio de venta, la mejora en el hardware (rendimiento y autonomía), el asentamiento en el mercado de la sales de nicotina… Esta nueva tipología de vaporizadores genera, por sus características, una idiosincrasia que parecía haber quedado atrás con la desaparición del mercado de los claromizadores.



¿LOS DESECHABLES HAN SUPUESTO UNA INVOLUCIÓN?


Nos planteamos esta compleja pregunta al observar que, cuando hablamos de desechables, inevitablemente estamos hablando de residuos de diversas tipologías. En primer lugar, del cabezal o pod, que combina, por lo general al menos 2 tipos de plásticos que, para ser reciclados, necesitan separase manualmente. Además siempre incluyen, en menor o mayor medida, partes metálicas (resistencia, contactos…) En segundo lugar, la batería. Esta combina en su cuerpo de manera habitual metales y plásticos / siliconas, con la misma problemática. Y la parte más crítica, la batería en si y la PCB (Placa de Control Básico). Estos componentes electrónicos, por su extrema simpleza, no son rentables de reciclar o reutilizar, por ende, se consideran residuos destinados a la destrucción, con la consecuente huella en el medio ambiente. Todo ello lo planteamos desde un plano idílico, suponiendo que ningún usuario pierde o se deshace de sus dispositivos fuera de los puntos de recogida de residuos (playas, campo, montaña, en medio de la ciudad…)

Y, el sector ¿Qué hace al respecto? Por el momento, nada. No existen mecanismo de recogida y tratamiento de estos residuos por el momento, ni hay perspectivas de su implementación. Esto consideramos que es una responsabilidad principal de las grandes compañías que fabrican y venden miles de unidades diarias. Y aunque ella se pusieran en marcha, no se tardaría años en implementar un sistema a nivel mundial mundial que fuera efectivo y eficiente para esta problemática.

Fuente: Unplash



¿REALMENTE HAN SIDO REVOLUCIONARIOS?


La conjunción de mejoras que se han dado en estos hardware y la combinación con la sales de nicotina han creado una herramienta necesaria para iniciar a cierto tipos de usuarios que no eran capaces de alejarse del tabaco con los dispositivos existentes hasta el momento sin que esto les supusieras un gran esfuerzo. Por otro lado, tenemos la mejora y ampliación de la experiencia que ha supuesto para el usuario medio / avanzado. Los desechables responden a demandas silenciadas durante tiempo como el uso de vaporizadores de baja producción y alta saciedad durante la conducción. A su vez, suponen el complemento perfecto para ciertas experiencias como rutas rurales, deportes de aventura y todo tipo de actividades que requieran una ausencia casi total de material para facilitar su práctica. Cada vez, estos dispositivos, se abren más hueco entre los estatutos más elevados, por su diseño minimalista, su facilidad de uso y transporte, su discreción y como símbolo de estatus destacado. Con la pandemia del SARS-COV2, las vaporadas son vistas como una amenaza a la salud de los que te rodean. Es por ello que los desechables suponen una solución aún más ideal para contextos en los que anteriormente no se planteaban como necesidad, véase el consumo en la terraza de bares, reuniones sociales al aire libre e incluso, el trabajo en espacios compartidos cerrados como puedan ser oficinas.

Todo ello nos lleva a considerarlos como dispositivos realmente revolucionarios, pues copan nichos de mercado de los más variopintos perfiles cubriendo necesidades que, anteriormente requerían de dispositivos muy concretos y conocimientos bastante avanzados para obtener algo similar. Simplifican la solución a estas y otras necesidades.

Fuente: Uwell Cigs



Te invitamos a reflexionar sobre estas cuestiones, no sin antes compartir contigo nuestras conclusiones. Bajo nuestro punto de vista, la irrupción de estos dispositivos era necesaria y es positiva, pero el sector no se encuentra preparado aún para dar una solución integral al impacto ambiental que suponen. Por ende, apoyamos este tipo de hardware, teniendo muy presenta la urgente necesidad de que se creen sistemas para correcta gestión de residuos y su implementación vaya acompañada de campañas de concienciación a los usuarios. Como única alternativa si no se llega a implantar este tipo de sistemas de recogida, consideramos que queda mejorar al extremo los diseños y fabricación de dispositivos para que, en primer lugar, sean más duraderos y, en segundo, sean fáciles de separar y reciclar por los usuarios por los canales habituales de recogida de residuos reciclabes.