junio 21, 2021

El Vapeador.es

El primer diario de vapeo en Castellano

Verdaderas estrategias contra el tabaquismo y las «falsas» prohibiciones

En los últimos días está de rabiosa actualidad la puesta en marcha en Reino Unido de una de las medidas frente al tabaquismo más revolucionarias hasta el momento. Podemos encontrar tras titulares como » Hospitales del Reino Unido entregarán gratis cigarrillos electrónicos para dejar de fumar durante una prueba de 30 meses» todos los detalles de esta noticia. En este artículo, no vamos a reproducirla o comentarla, si no que vamos a ir a un paso más allá.

A día de hoy, es innegable la evidencia científica que existe de que vapear es la herramienta más eficaz para dejar de fumar, a pesar de que muchos organismos y países se empeñen en negarla e intentar demostrarla. Los estudios demuestran lo contrario y cada vez son más numerosos y completos. También conocemos que Reino Unido se ha convertido en el referente mundial de como gestionar y regular el mercado del vapeo para que este sea económicamente rentable y atractivo, y, a la par, el vapeo sea un elemento socialmente aceptado como la mejor terapia para dejar el tabaco. Pero… ¿Qué hay detrás de la estrategia inglesa que hace que su tasa de efectividad sea tan alta?
Si miramos más allá de lo ya mencionado (la efectividad del vapeo, las campañas de apoyo…) podemos ver que el enfoque que da el gobierno británico es, sin duda, un enfoque psicológico ideal para la reconducción conductas adictivas. Esta reconducción, de fumar tabaco a vapear, se ha estado llevando a cabo con mecanismos psicológicos de persuasión extremadamente sencillos. Sencillamente, la base psicológica de la estrategia ha sido el mostrar el beneficio y atractivo del vapeo a los fumadores con un mensaje subyacente sutil pero eficaz. Este mensaje está presente en todas las campañas lanzadas por U.K. de manera, siendo más o menos evidente. El mensaje podría concentrarse en una frase tal que «Te ofrecemos una forma mejor de fumar». Posibilidad de sabores, de usarlo en lugares donde fumar está prohibido, de que controles la ingesta y reducción de la nicotina…

Este mensaje ha calado hondo en los fumadores. La razón, no se ha trasmitido un mensaje de prohibición, sino que se ha «vendido», desde las instituciones, la idea de «queremos que sigas fumando. Pero hazlo con algo mejor, más saludable y divertido» Este mensaje subyacente de publicidad positiva, ha resultado en un «efecto llamada». La parte comercial de esta estrategia ligada a su conjunto de medidas ha surtido el efecto de atraer el interés, el producto ha hecho el resto.

Por otro lado nos encontramos las que, a nivel psicológico, son las campañas con peor relación enfoque/efectividad. Todas las campañas de prohibición generan un automático efecto llamada, conocido psicológicamente como «fenómeno de reactancia». Aquí puedes ver claramente en que consiste este fenómeno.

Este fenómeno, mal conocido como psicología inversa, se da especialmente en mentes en desarrollo (infancia y adolescencia) y en perfiles adultos con anclas a estas etapas. Estas anclas son «falta de maduración» en algunos aspectos de la personalidad que pueden tener diferentes orígenes durante las mencionadas etapas. Por este motivo, es necesario es que todas las políticas de prohibición vayan ligadas de forma inmediata, de acciones formativas y educativas sobre los motivos de las prohibiciones. Si las prohibiciones son extendidas en el tiempo y se bombardea continuamente con ellas o se recuerdan (como pasa con las campañas contra el tabaco en España) crean el efecto de «fatiga psicológica» que a su vez desemboca en el «fenómeno de reactancia» provocando un efecto «llamada por rebeldía». El mejor ejemplo, dado en un corto plazo de tiempo es el de la pandemia. Con este ejemplo del periódico ABC podrás entenderlo mejor.


«la «fatiga pandémica», el cansancio mental por llevar meses realizando esfuerzos y sacrificios. Y no es un problema desdeñable. Expertos y OMS avisan: el hartazgo conduce al incumplimiento de las medidas. No se puede vivir permanentemente alerta, ni siempre recluido.

La apatía, la desesperanza y, sobre todo, una desmotivación creciente y general por protegerse o informarse sobre el Covid-19 son los principales efectos que genera. Los mensajes de las autoridades que antes eran efectivos, como pedir el lavado de manos, el uso de mascarillas o el distanciamiento físico, ya no calan igual. Y cuando la situación lleva a restricciones del todo o nada, «es más probable que las personas se rindan fácilmente y vuelvan a comportamientos muy peligrosos», dice la OMS.»

Por tanto, esto nos lleva a pensar que lo que hay detrás de las prohibiciones, es una vil sutileza, para crear, cada cierto tiempo, efectos llamada hacia el tabaco. Para captar nuevos fumadores. Porque innegablemente, el tabaco es un gran negocio para los lobbies y, por supuesto, para los estados.

Tras estas conclusiones nos plateamos: Endurecer las políticas anti-tabaco ¿Realmente busca una reducción de los fumadores? ¿Subyace la intención de crear un efecto llamada? Si Reino Unido, el país con la tasa más alta de fumadores de Europa, ha conseguido reducciones tan drásticas ¿Por qué no se estudian e imitan/ adaptan sus estrategias? Te invitamos a reflexionar con ellas y que las compartas con nosotros en tus redes sociales.